Las macetas recicladas son la mejor forma de pasar una tarde ideal de manualidades en soledad o en compañía. También es perfecta para aprender, con los más pequeños y los no tan pequeños, a reutilizar, a cuidar del medio ambiente y a desarrollar tanto la creatividad como la motricidad de las manos y, por supuesto, una vez acabada, a cuidar de los nuevos seres vivos que convivirán con vosotras.
Lo más fácil para todo es decir, -¡Uy! Se ha roto.- o, -Esto ya no me gusta- y tirar cualquier cosa a la basura. Pero, ¿y lo gratificante que es encontrarle una nueva utilidad a ese objeto, además del toque vintage, original y exclusivo que le dará a tu hogar? Sin hablar del favor que le haces a tu bolsillo y al planeta.

¿Como hacer macetas recicladas?
Hay pocos objetos que no pueden convertirse en una maceta reciclada. Es cierto, que en gran medida, los desechos que solemos tener son de plástico y, por ello, un buen motivo para reutilizarlo. Ya que éste contamina mucho en la basura y funciona muy bien como tiesto. En esta página estamos hablando sólo de macetas recicladas, pero cabe destacar que podrías plantearte, antes de tirar nada, si puedes convertirlo en un juguete, un porta-retratos, un cuadro, en piezas para un juego de mesa, en bisutería… Las alternativas son infinitas y, como nos gusta decir mucho en nuestra sección de tutoriales, vuestra imaginación será la que delimite sus posibilidades.

Queremos darte ideas. Así que hemos preparado un listado de objetos e imágenes para que sea ¡casi imposible decir que no!
Darle una nueva vida útil a cualquier objeto puede incluir su deconstrucción para crear algo nuevo. Puede que la solución sea combinar diferentes objetos deconstruidos o no, puede que solo uno, o puede que ya tengas unas macetas a las que les quieras dar un toque original o diferente y reutilices a base de decorar. Si tus ideas con lo que tienes a mano están únicamente relacionadas con la decoración. Pincha en la siguiente imagen. Si no, sigue leyendo.

Si hablamos de botellas y tetrabriks, la forma más común es recortarlos un poco por encima de la mitad o crear algún dibujo, como ponerle orejas a la botella para que sea la cara de un gatito, un conejito… podrías también utilizar ambos lados de la de botella para hacerte una maceta con su tiesto y agujerear el tapón para que haga de drenaje.
Con tarros de cristal, de plástico, latas… el trabajo ya está casi hecho. Solo hace falta decorarlos para que tengan tu toque personal.
Con máquinas electrónicas como cámaras, objetivos, algunas aspiradoras con un gran hueco, solo hace falta vaciarlas por dentro. Por otro lado, podrías usar sartenes viejas de plato, reutilizar tu guitarra española o acústica rota (o cualquier instrumento con caja). Podrías hacer una maceta a base de cuerda, de palillos o incluso de pinzas de la ropa. Hagas lo que hagas, hay que tener claro que el material debe estar proporcionado al tamaño considerando su resistencia/fragilidad, para aguantar el peso de nuestras plantas.
Deben estar en proporción: Material – Tamaño – Peso
A partir de cerámica rota se pueden construir parajes increíbles en los que plantar, incluso con el cemento restante de una obra, la madera de un armario que ya no te gusta o incluso con las llantas viejas del coche o moto.
A continuación te dejamos varios tutoriales. Esperamos que te haya servido de inspiración y si te pones manos a la obra ¡Muéstranos tus resultados en un comentario!









